Por último, queremos hacer hincapié en la idea de que la parte del cuerpo que más debemos entrenar es nuestro cerebro. Y es que, si nos dejamos llevar por falsas expectativas o si queremos alcanzar nuestros objetivos demasiado rápido caeremos en una trampa de la que será difícil salir.

Cambiar nuestra vida hacia un estilo más saludable será complicado si creemos que en un par de semanas observaremos grandes cambios. Por ello, tampoco es positivo hablar de triunfos ni de fracasos. Tan solo, sigue una dieta sana y realiza actividad física de forma continuada, consumiendo menos calorías que las que gastas. Así, conseguirás resultados sin poner en riesgo tu salud física ni psicológica.